La regeneración de habitats para y con herbívoros domésticos repercute positivamente en el suelo, el paisaje y en todas aquellas especies asociadas a ecosistemas abiertos con pastizales de buena calidad.
Al abrir el monte se descubren antiguas infraestructuras humanas de otro tiempo, cuando la gestión del territorio se hacía con una cabaña ganadera numerosa, variada en especies y en equilibrio dinámico con la productividad primaria, cuya única fuente de energía provenía del sol.
La buena noticia es que mediante una gestión planificada del pastoreo se puede lograr en poco tiempo la regeneración de este tipo de hábitats y la restauración de los paisajes abiertos, con mayor capacidad de secuestro de carbono, más biodiversos y resilientes, además de muy generosos en la provisión de alimentos de alta calidad para nuestro deleite y para nuestra salud.
La vegetación herbácea está íntimamente asociada a rumiantes que son principalmente pastadores y que aprovechan de manera muy eficiente grandes cantidades de celulosa a partir de todo tipo de especies pratenses, inclusive las más bastas. El ganado vacuno y el ovino son los más especializados en este sentido y son capaces de consumir grandes cantidades de hierba en poco tiempo para después rumiar durante horas, antes de volver a empezar otro ciclo de alimentación.
El ganado caprino, en cambio consume volúmenes menores de pasto en cada ciclo de alimentación, las rumias son más cortas y se mueve constantemente en busca de pasto leñoso y brotes tiernos que combina con el pasto herbáceo.
Al estar íntimamente ligados a las herbáceas, el ovino y el vacuno han de acoplar sus ritmos y movimientos a las evoluciones estacionales del pasto, lo que explica las grandes migraciones y la trashumancia en los climas templados, áridos y semiáridos.
Una vez que una hierba vivaz es segada por los dientes/lengua de un herbívoro, pierde casi toda su capacidad de realizar fotosíntesis y para poder rebrotar emplea las reservas energéticas que se encuentran almacenadas en la base de sus tallos o de sus raices. Entre la siega y el rebrote media un tiempo de reacción que hace que el animal no pueda volver a alimentarse de la misma hierba, lo que induce al animal a desplazarse en busca de otro pasto. Pasará un mínimo de tres días (lo que varía según la especie, ecotipo, estación, etc..) hasta que esa hierba vuelva a tener un rebrote que el animal pueda volver. consumir. En circunstancias naturales el rebaño se habrá desplazado en busca de nuevos pastos y no volvería sobre ella hasta pasados varios meses, con el cambio de las estaciones. Sin embargo esto no opera para la ganadería estante moderna, donde los animales realizan pastoreo continuo en un mismo territorio durante todo el año: los animales pueden consumir y volver a consumir una planta y su rebrote continuamente, lo que supone un desequilibrio que acaba por afectar negativamente a la planta.
Por ello, es clave evitar que el ganado permanezca más de tres días seguidos en cada recinto en época de crecimiento vegetativo.
Un ecosistema abierto regenerado; restauración de pastizales. Un mar de jara pringosa que se abre gracias a la acción del ganado doméstico y permite la recolonización del terreno por especies asociadas a praderas y espacios abiertos. Orquídea mariposa, orquídea casiano, Anacamptis morio, Ophrys fusca y tantas otras...
Restauración ecológica de pastizales a través de la herbívoría, después de décadas de abandono humano que ha favorecido una colonización masiva del territorio por matorral pirofilo con gran capacidad alelopatica.
En la primera imagen una Poa bulbosa recolonizando suelo desnudo dominado por cuarcitas.
¿Es posible una ganadería desligada de fuentes de energía fósil?
Desde luego es una apuesta tan complicada como necesaria en los tiempos que corren. El aprovechamiento de los pastos naturales de manera optimizada puede ser un primer paso. La planificación del pastoreo será una herramienta muy útil para la mejora de la productividad de dichos pastos así como de su calidad en las sucesivas campañas si se trata de una ganadería estante. Una planificación que debe ser flexible y adaptativa para amoldarse al devenir impredecible de las fuerzas de la naturaleza, a los vaivenes del mercado o incluso a los cambios regulatorios de la normativa, por poner varios ejemplos.
El pastoralismo y la ganadería ligada al territorio entran en armonía con el entorno natural y hacen parte del paisaje. Funcionan como engranajes del ecosistema en equilibrio en gran parte de los biomas terrestres del planeta. El pastoralismo y el pastoreo planificado son proveedores de alimentos no necesariamente dependientes de energías de origen fósil. Para tener en cuenta...
En inviernos extremos es cuando la raza de cabra de Guadarrama destaca por su capacidad de resistencia frente al frío y la humedad. Prueba de ello es una buena condición corporal en estas fechas, basada únicamente en pastos autóctonos.
La especie caprina doméstica es originaria de climas áridos y, en general, sus adaptaciones al medio tienen que ver con ello: tolerancia a las altas temperaturas; aprovechamiento optimizado de las proteínas del pasto y reciclaje metabólico del nitrógeno; necesidades moderadas de agua, etc... Por ello la adaptación a zonas más frías y húmedas requiere de un equilibrio complejo que ha ido logrando la humanidad a través de la selección sobre los rebaños, desde la prehistoria hasta el presente. Una selección que continúa a día de hoy debido a las necesidades de adaptación al cambio climático y las nuevas enfermedades que trae aparejado el mismo. El pronóstico que traen los últimos avances científicos en este campo no es bueno y las modelizaciones sobre las tendencias de este cambio nos alertan de la necesidad de acelerar la adaptación a los nuevos tiempos de la manera más creativa posible.
La pastora con su rebaño. Jean Francois Millet. 1863
La pastora (según Millet). Vincent Van Gogh. 1889
Originalmente los pastizales eran la fuente de materia orgánica empleada para fertilizar los campos de cultivo que alimentaban a la población. Multitud de pequeños rebaños repartían estiércol por los pastizales más allá de los cultivos y en ciertas épocas del año estercolaban directamente huertas y campos de siembra, al tiempo que deshierbaban y ayudaban al ahijado de los cereales. Naturalmente se aprovechaba la carne, la lana y la leche de los animales del rebaño, pero sobre todo eran esenciales como fuente de fertilización, hasta que llegaron los fertilizantes sintéticos sobre la base de combustibles fósiles.
Reconectar la ganadería con la agricultura es un reto del presente y una necesidad a futuros.
Cada pasto tiene sus particularidades y son claves en la alimentación del ganado, los herbívoros silvestres y en el modelado del paisaje.
Podemos diferenciar distintas especies botánicas, distintos ecotipos, diferentes etapas cronológicas de madurez, variaciones estacionales y adaptaciones morfológicas y bioquímicas particulares en respuesta a las perturbaciones del ambiente.
Todo ello da lugar a pastos con características organolépticas y nutricionales muy variadas que el ganado aprende a diferenciar.
En la primera fotografía se puede apreciar un frente de jaral que ha sido defoliado con avidez por el rebaño de cabras. Sin embargo la franja central permanece intacta. Esto es debido a los diferentes estados de maduración de las jaras. Las franjas laterales corresponden a jaral maduro, mientras que la franja central corresponde a un pasillo desbrozado con maquinaria ligera hace menos de tres años en el que han rebrotado jaras jóvenes.
Las jaras jóvenes concentran gran cantidad de metabolitos secundarios tóxicos en sus brotes tiernos para disuadir a los herbívoros en su crecimiento inicial. Con el tiempo estos compuestos defensivos se van diluyendo en la planta a medida que esta se va desarrollando y adquiendo mayor porte, lo cuál facilita su digestión, en este caso por parte de las cabras.
En definitiva, el rebaño puede consumir mucha más cantidad de jara madura que jara joven y esto es lo que queda reflejado en en paisaje.
Del griego "nomas", "nomadis" la palabra nómada se refiere a "pastor" o ""pastora", "que pasta", cuya raíz "nemein" remite al verbo "pastar".
La etimología del término evoca en su origen al sentido ecológico del pastoreo por su vinculación íntima con el movimiento de los rebaños. El pastoreo nómada. El nomadismo que sigue la onda de crecimiento de la hierba desde los valles a las montañas o desde el sur al norte y viceversa. Se trata de un sistema de manejo que toma el relevo y suple la función ecológica de los rebaños de herbívoros silvestres que antecedieron a los rebaños domesticados.
Hoy en día, con los flujos nómadas parcialmente bloqueados el pastoreo deviene esencialmente estante y plantea nuevos retos en el territorio. Los flujos de energía se estancan igualmente y acaban estallando con grandes incendios a partir de la enorme cantidad de masa vegetal acumulada. Otro día, por poner otro ejemplo ,esos flujos de energía bloqueada desatarán episodios de contaminación por nitratos de las aguas superficiales y subterráneas.
El pastoreo es movimiento y hace referencia a un ecosistema dinámico y a hábitat efímeros que requieren regeneración constante.
En un territorio tremendamente fragmentado por las infraestructuras humanas nos es imperativo reinventar el nomadismo de nuestra ganadería, mediante movimientos estacionales de los rebaños en distancias medias o largas y/o mediante la planificación adaptativa del pastoreo en cada finca o parcela de terreno.
Días de fuego.
Con las altas temperaturas el rebaño aprovecha las primeras horas de luz para moverse y alimentarse.
El estrés térmico pone en riesgo a las cabras más débiles y de mayor edad. Debemos estar atentos a cualquier herida que se hagan en el monte para evitar o controlar las infecciones y las miasis (gusaneras).
Este es el momento del año en el que el trabajo de desbroce del matorral y el control de las herbáceas hace la diferencia en el monte. El fuego puede iniciarse en cualquier lugar y las zonas desbrozadas ayudarán a reducir su velocidad y a pararlo.
Si atenderemos a la salud del suelo y de las herbáceas, en general (en nuestros climas templados donde dominan especies vegetales C3), el manejo de los pastizales debe respetar una altura máxima de corte de la hierba para dejar una cubierta vegetal suficiente en el suelo tras el paso de los animales. Esta cubierta va a proteger al suelo de la erosión, la perdida de humedad y la compactación. Además va a facilitar el rebrote de las hierbas perennes, manteniéndose con buena salud y evitando el embastecimiento de su composición específica.
No obstante, es necesario incrementar la presión con un impacto animal máximo alternando en las diferentes teselas que componen el área de pastoreo habitual con periodicidad plurianual y con largos periodos de reposo posteriores. De esta manera el rebaño causará una perturbación importante sobre el terreno elegido cada año debilitando a las plantas perennes ( sobre todo a las de la familia de las gramíneas) y dando una oportunidad a plantas anuales de diferentes familias, que podrán desplegar sus funciones ecológicas características. Los beneficios de esta práctica repercutirán directamente sobre el rebaño con una dieta más variada y completa, sobre el suelo con un incremento de los exudados y el carbono orgánico secuestrado de manera estable y en general sobre el ecosistema que verá incrementada su riqueza y sus funcionalidades.
https://members.acresusa.com/the-take-half-leave-half-fallacy/
Triki, perro carea de raza Pastor del pirineo.
Tiene ya 10 años y cada día espera con ganas el momento de ir a ver a las cabras y de dirigir el rebaño donde sea necesario. Incansable compañero sin el cuál sería prácticamente imposible el trabajo diario con el rebaño. Veterano del pastoreo, sabe cuando elevar su nivel de energía para empujar al rebaño y cuando rebajarlo y acostarse tranquilo entre las cabras.
La semana pasada disfrutamos de la compañía de las participantes del campo de trabajo Serrada Viva.
Gracias @asociacionparkeri, por esta sinergia maravillosa y por acercar a la gente a nuestro proyecto y a esta sierra, de un modo siempre tan respetuoso.
Paisaje en mosaico modelado por el ganado.
Con pastoreo dirigido se pueden restaurar pastizales en pocos meses y romper la continuidad de la masa arbustiva con alto peligro de incendio en esta época
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En este caso el fondo de valle desbrozado es una barrera seminatural ideal para prevenir la propagación de las llamas monte arriba, según las dinámicas habituales que siguen los incendios forestales.
En la última fotografía se puede apreciar el diseño experimental de un trazado de calles desbrozadas por operarios para facilitar el acceso de las cabras al jaral.
Un estudio en el que participa la Dirección General del Emergencias de la Comunidad de Madrid, la Universidad de Alcalá de Henares y el IMIDRA.
Este diseño sobre el terreno conecta por la izquierda con el frente de desbrozado lineal de frontera matorral/pastizal que realiza el rebaño.